miércoles, 20 de enero de 2010

acerca de la juventud

Un joven no puede comprender que uno de más edad que él haya
pasado ya por sus embriagueces, por sus aureolas de sentimiento, por
sus mismos pensamientos y por sus raptos: se ofende sólo con la idea
de que todo esto haya podido suceder dos veces; pero adopta una
actitud completamente hostil cuando se le dice que no se puede ser
fecundo sino a condición de perder esas flores y privarse de su perfume.

Humano, demasiado humano.


Nietzsche

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada