miércoles, 20 de enero de 2010

El medico

Para que se pueda considerar hoy a un médico poseedor de una
perfecta cultura intelectual, no basta que conozca los mejores métodos
modernos y que los haya ejercitado sabiendo hacer rápidas inferencias
de los efectos a las causas, que es lo que da celebridad a los
diagnósticos; necesita además de esto, esa elocuencia que también
sabe adaptarse a cada individuo y que fortalece el ánimo de los
enfermos; aquella virilidad que disipa la timidez (polilla de todo
enfermo), una cierta flexibilidad diplomática en las relaciones con los
que necesitan alegría para curarse y los que deben (y pueden) hallar
un goce en las causas de salud, toda la ingeniosidad de un agente de
policía y de un procurador para averiguar los secretos de un alma sin
revelarlos; en suma: el médico perfecto necesita hoy utilizar todos los

procedimientos y todas las artes de las demás profesiones.

Humano,demasiado humano.


Nietzsche

enamoramiento

No debería estar permitido, cuando se está enamorado, tomar
una decisión sobre su vida, y fijar de una vez para siempre, a causa de
un capricho violento, el carácter de su sociedad; se debería declarar
públicamente nulos los juramentos de los enamorados y negarse a
casarlos, y esto porque se debía dar al matrimonio una importancia
mucho más grande, de suerte que en los casos en que se realiza hoy no
se realizase. La mayor parte de los matrimonios ¿no son de tal clase
que no se desea tener por testigo a un tercero? Y este tercero no falta
nunca -es el niño-; es más que el testigo: ¡es el cabeza de turco!

Aurora.


Nietzsche

¿acaso sera....?

En los hijos de los grandes genios estalla la locura; en los de los

grandes virtuosos la idiotez, observa Aristóteles.

¿Quería de este modoinvitar a los hombres excepcionales al matrimonio?

Aurora.


Nietzsche

lectores y escritores

Todo buen libro está escrito para un determinado lector y escrito
en su estilo, y por eso todos los demás lectores, es decir, el mayor
número, lo acogen muy mal; su reputación reposa en una base

estrecha y no puede ser edificada sino muy lentamente. El libromediocre y el malo lo son porque tratan de agradar y agradan almayor número.  

Humano, demasiado humano.


Nietzsche


acerca de la juventud

Un joven no puede comprender que uno de más edad que él haya
pasado ya por sus embriagueces, por sus aureolas de sentimiento, por
sus mismos pensamientos y por sus raptos: se ofende sólo con la idea
de que todo esto haya podido suceder dos veces; pero adopta una
actitud completamente hostil cuando se le dice que no se puede ser
fecundo sino a condición de perder esas flores y privarse de su perfume.

Humano, demasiado humano.


Nietzsche

jesus...

Es posible que bajo la santa fábula y el disfraz de Jesús se oculte
uno de los casos más dolorosos del martirio de la conciencia del amor,
el martirio del corazón más inocente y más ávido, al cual no bastaba
ningún amor humano; del corazón que deseaba el amor, que quería
ser amado y nada más que ser amado, con dureza, con frenesí, con
terribles explosiones contra los que rechazaban su amor. Esta es la
historia de un pobre ser insatisfecho e insaciable en el amor; de un ser
que debió inventar el infierno para precipitar en él a los que no
querían amarle, y que, iluminado por fin sobre el amor de los
hombres, se vio forzado a inventar un Dios que fuese todo amor,
totalmente "potencialidad de amor", que tuviese piedad del amor
humano, porque este amor ¡es tan miserable, tan ignorante! El que así

siente, el que conoce así el amor, busca la muerte.

Más allá del bien y del mal.


Friederich Nietzsche



viernes, 8 de enero de 2010

Filosofía en el tocador

"No dividamos esa porción de sensibilidad que hemos recibido de la naturaleza: es aniquilarla más que ampliarla. ¿Qué me importan a mí los males de los demás? ¿No tengo bastante con los míos para ir a afligirme con los que me son extraños?¡Qué el fuego de esa sensibilidad no alumbre nunca otra cosa que nuestros placeres!
Seamos sensibles a cuanto los halaga, absolutamente inflexibles con todo lo demás. De ese estado anímico resulta una especie de crueldad no exenta a veces de delicia. No siempre se puede hacer el mal. Privados del placer que da, compensemos al menos esa sensación mediante la pequeña maldad excitante de no hacer nunca el bien".


Dolmance (el maestro) hablando con Eugenia (la alumna)

Este fragmento es de una de las tantas genialidades en la obras del Marqués de Sade, que para algunos provocaría un desacuerdo enorme. Para mi tiene un gran significado, pero creo que sólo es aplicable a ciertas personas. Es más, únicamnte existe una minoria ,que se pueden contar con los dedos de una mano. No hacer daño o quizas, tal vez hacer el más dañino de los actos: la indiferencia y el silencio. De verdad hay seres que no valen la pena.

jueves, 7 de enero de 2010

GUINNESS